Rodeamos las llamas para ahuyentar el miedo,
unidos por el humo, la carne y el enredo.
El fuego era el centro, el alma del clan,
donde las historias en el aire van.
Mirarnos a los ojos, sentir el calor,
la luz era vida, refugio y valor.
¡Oh, el fuego se ha vuelto cristal!
Una chispa de silicio, un destello mortal.
Cambiamos la hoguera por la sombra del led,
bebiendo del brillo para calmar la sed.
¡La luz que nos guiaba hoy nos quiere cegar,
unidos en red, pero solos al caminar!
Ahora el destello es azul y es helado,
cada uno en su cueva, un ser fragmentado.
Ya no hay relatos, solo hay un scroll,
un pulso constante que pierde el control.
Domesticamos el sol en la palma de la mano,
y quemamos el puente con nuestro hermano.
Cruje la madera...
Cruje la conexión...
El humo se vuelve... una nueva prisión...
¡Oh, el fuego se ha vuelto cristal!
Una chispa de silicio, un destello mortal.
Cambiamos la hoguera por la sombra del led,
bebiendo del brillo para calmar la sed.
¡La luz que nos guiaba hoy nos quiere cegar,
unidos en red, pero solos al caminar!