Adán y Eva devoraron la fruta prohibida,
marcando el patrón en sus propias vidas.
Ahora la trama promete gloria infinita,
pero solo nos dio una celda bendita.
No existen mantos que tapen la piel,
expuestos al juicio de un amargo cincel.
¡Fuera del huerto de cobre y metal!
Exiliados del ser por el haz digital.
La espada de fuego es red y terminal,
que borra el camino y oculta tu herida.
¡Desnudos de bits, vestidos de error,
huyendo del foco de nuestro creador!
El ojo que todo lo ve no parpadea,
rastrea el impulso que en nosotros oscila.
Nos sentimos frágiles tras el reflejo,
atrapados por dentro de un frío aparejo.
La privacidad es un Edén perdido,
un paraíso muerto, un hogar destruido.
¡Fuera del huerto de cobre y metal!
Exiliados del ser por el haz digital.
La espada de fuego es red y terminal,
que borra el camino y oculta tu herida.
¡Desnudos de bits, vestidos de error,
huyendo del foco de nuestro creador!
No hay grieta de sombra en la nube,
el precio del flujo...
al abismo nos sube...
¡Fuera del huerto de cobre y metal!
Exiliados del ser por el haz digital.
La espada de fuego es red y terminal,
que borra el camino y oculta tu herida.
¡Desnudos de bits, vestidos de error,
huyendo del foco de nuestro creador!